sábado, 2 de agosto de 2014

ANALISIS DE UN ARTICULO DE INVESTIGACION EVALUANDO SUS ASPECTOS ETICOS

      Luis Miguel Hoyos Vertel
      Diana Mayerly Parrado Bermudez

Estudiantes de Maestría en Enfermería
Asignatura: Bioetica
Profesor: PhD, Gloria Arango Bayer.
Universidad Nacional de Colombia 

     IDENTIFICACION DE LOS PRINCIPALES CRITERIOS ÉTICOS QUE SE DEBEN EXIGIR EN LA INVESTIGACIÓN.

Los criterios éticos que debe exigir toda investigación científica, están basados en los principios morales de cada cuerpo de conocimientos, y de cada ciencia. Puesto que su verdadero significado reside en ser útil para el hombre, resolviendo sus problemas, tal es el efecto y existencia de la enfermería, como ciencia, la cual busca detectar los problemas de salud reales o potenciales, que tenga una sociedad, y estudiar las respuestas humanas a dichos procesos. 

Esta idea nos deja claro el que hacer de enfermería, y de su evolución e investigación, está basado en el cuidado del ser humano, como agente receptor de cuidados, y promulgador de estos, la cual busca mejorar sus condiciones de vida, en los procesos de salud-enfermedad, pero que dicho proceso de búsqueda de respuestas, las encuentra en el mismo, por lo tanto enfermería debe estar atenta a que dichas respuestas sean basadas en la evidencia científica, y que cumplan con el criterio investigativo, y debe tener en cuenta aspectos éticos y morales de los seres humanos, y del beneficio que estos experimentos o estudios de los procesos de cuidado, a la ciencia, disciplina y a los mismo sujetos receptores de cuidados.

Enfermería, debe conocer y aplicar todos los principios y criterios establecidos para la investigación en seres humanos, y de este modo contribuir al aumento de la producción bibliográfica en torno al cuidado de la salud de los seres humanos, siguiendo los lineamientos y dando respuestas a estos.



CRITERIOS ÉTICOS PRINCIPALES PARA TENER EN CUENTA AL REALIZAR UN ESTUDIO O INVESTIGACIÓN EN SERES HUMANOS, SEGÚN CODIGOS INTERNACIONALES DE ETICA EN INVESTIGACION.

1.    Consentimiento voluntario.
2.    Obtener resultados fructíferos.
3.    Tener un protocolo experimental, adecuado.
4.    Haber sido experimentado en animales
5.    No causar daño individual.
6.    No causar muerte o daño irreparable.
7.    Respetar la integridad del sujeto.
8.    Que el riesgo sea menor que el resultado.
9.    El investigador debe tener experiencia y conocer el tema.
10. Tener libertad de retirarse del experimento.
11. Tener certeza de que si causa lesión el estudio, debe comunicarlo al involucrado o a la sociedad.
12. Publicar los resultados verdaderos, y que sea coherentes.
13. La investigación debe tener consideraciones éticas pertinentes.






ANÁLISIS DE UN ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN SELECCIONADO A PARTIR DE LOS CRITERIOS FORMULADOS.

Año
2007
Título del artículo: La pérdida y el abandono de gestantes desplazadas - Bogotá.
Medio de publicación: Biblioteca digital
Base de datos: Universidad Nacional
Revista: Avances en Enfermería. N° XXV, volumen 2, paginas 22 – 35; 2007
Autores:
María Carmen Bernal Roldan, Lucy Muñoz De Rodríguez, Carmen Helena Ruiz De Cárdenas.
                                                                                                                              

CRITERIO
EVIDENCIA EN LA INVESTIGACION
Consentimiento voluntario.
Se pidió a los participantes del estudio, su consentimiento, y se protegió la intimidad, al colocar nombres ficticios en los resultados de esta.
Obtener resultados fructíferos.
Los resultados de la investigación, lograron determinar que las mujeres que eran víctimas de la violencia armada, tenían mayor riesgo de sufrir morbilidad materna extrema, tener productos bajo peso al nacer, lo cual podría conllevar a mortalidad perinatal y neonatal tardía, también el factor de riesgo psicosocial, la soledad, la desnutrición, por vivir en lugares que son cinturones de miseria.
Tener un protocolo experimental, adecuado.
El método usado fue el de la etnoenfermería de Leininger (1985), para descubrir y conocer ideas desconocidas sobre el cuidado humano, especialmente cuando se trabaja con personas de diferentes culturas, haciendo explícito lo implícito de una cultura. Para obtener los datos, se usaron la observación, las notas de campo y las entrevistas a profundidad individuales y en grupo focal.
No causar daño individual.
El estudio no causó daños a nivel individual, ni colectivo, puesto que se protegieron los datos de las personas implicadas en el estudio.
No causar muerte o daño irreparable.
El estudio no causo daño, puesto que era un estudio del comportamiento y una respuesta frente a un proceso de salud y de cuidado.
Respetar la integridad del sujeto.
Se respetó la integridad de los sujetos de estudio, al no divulgar sus nombres, y por tener en cuenta los principios éticos adoptados en 1971, por la asociación americana de antropología.
Que el riesgo sea menor que el resultado.
El riesgo de este estudio, fue menor que el resultado, puesto que las conclusiones finales de dicho estudio nos mostraron que  La pérdida y el abandono producen un cambio alimentario abrupto y considerable. Algunas gestantes expresaron que tienen que comer lo que haya, comer solo papa o arroz, o en ocasiones no desayunar, no almorzar, lo cual ocasiona dolor de estómago, y no poder comer igual que lo hacían antes –en su sitio de origen– alimentos como la yuca, el ñame, el suero, el sancocho, los huevos, la leche, o tomar agua de panela con leche, ya que en Bogotá no ven este tipo de alimentos, es decir, no los pueden comprar.
El investigador debe tener experiencia y conocer el tema.
Los investigadores son docentes asociados de la Facultad de Enfermería, de la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, un grupo con una gran trayectoria en el estudio del cuidado de la salud, desde la perspectiva cultural, utilizando la teoría de Leininger y de amplio conocimiento y experiencia en el campo de la Enfermería materno perinatal.
Tener libertad de retirarse del experimento.
Para el estudio se tuvo en cuenta la resolución 8430 de 1993.
Publicar los resultados verdaderos, y que sea coherentes.
Se publicaron los resultados del estudio, en la revista Avances en Enfermería, XXVI edición, volumen 2, y en el repositorio de la Universidad Nacional de Colombia.
La investigación debe tener consideraciones éticas pertinentes.
La investigación tuvo en cuenta la resolución 8430 de 1993, los principios éticos adoptados en 1971, por la asociación americana de antropología, y se presentó al comité de ética de la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional de Colombia.




BIBLIOGRAFIA

BERNAL, M. RUIZ, C. MUÑOZ, L. La pérdida y el abandono de gestantes desplazadas - Bogotá. Avances en Enfermería N° XXV, volumen II, paginas 22 – 35. Facultad de Enfermería, Ed. Universidad Nacional de Colombia. 2007.
GRACIA, D. Profesión Medica, investigación y justicia sanitaria. Estudios de bioética, tomo 4. Ed El búho. 2001.

CÓDIGOS INTERNACIONALES DE ÉTICA EN INVESTIGACION. Unidad N° 2 Hipertexto Curso de Ética y Bioética. Programa disciplinar de Maestría en Enfermería, Facultad de Enfermería, Universidad Nacional de Colombia. 2014. CD ROM. 

SUBESTRUCTURACION Y ANALISIS CUALITATIVO INVESTIGATIVO DE ARTICULO: CUERPO Y CORPORALIDAD EN LA PARAPLEJIA; SIGNIFICADO DE LOS CAMBIOS;

SUBESTRUCTURACION ANALISIS CUALITATIVO INVESTIGATIVO


Luis Miguel Hoyos Vertel
Estudiante de Maestría en Enfermería
Universidad Nacional de Colombia
lmhoyosv@unal.edu.co

Título de la Investigación: Cuerpo y corporalidad en la paraplejia; significado de los cambios.
Autores: María Elisa Moreno Fergusson  - María Consuelo Del Pilar Amaya Rey
Revista: Avances en Enfermería. XXX (1): 82-94, 2012 Universidad Nacional De Colombia. EN REVISTA AVANCES EN ENFERMERIA 

CONSTRUCTO
Aceptación y adaptación del nuevo cuerpo en la paraplejia.
TIPO
Cualitativo
AXIOMA
Significado de los cambios del cuerpo en la paraplejia.
CONCEPTO
Una de las alteraciones que produce mayores cambios en la percepción y funcionamiento del cuerpo son las lesiones traumáticas de la médula espinal, secundarias a accidentes automovilísticos, deportivos, heridas por arma de fuego y caídas, entre otros.  La incidencia de este tipo de lesión se encuentra entre 10,4 y 83 por millón de habitantes por año, y se presenta con mayor frecuencia en hombres que en mujeres, con edades entre los 15 y 33 años,  por lo cual afecta a un grupo de población que está empezando a consolidar su proyecto de vida. La lesión de la médula espinal se presenta con mayor frecuencia en el nivel cervical que, toraco-lumbar y sacro, siendo más comunes, las lesiones completas en los segmentos torácicos y lumbares, dejan como secuela una paraplejia.
PROPOSICION
Significado del cambio anatómico/fisiológico ante el proceso de rehabilitación pos trauma.
POSTULADO
Reconocimiento de los nuevos patrones de expresión de su cuerpo.
DEFINICIONES
Se midió a través de la teoría fundamentada, guiado por los lineamientos de Corbin y Strauss.


INDICADORES
cambiando la forma de moverse, lidiando con incontinencia, re-conociendo el nuevo cuerpo y cuidando el cuerpo,  siendo dependiente y recobrando la autonomía, cambiando la imagen de sí mismo, estableciendo una nueva manera de relacionarse, viviendo de una manera diferente la sexualidad y cambiando el rumbo de la vida.
HIPOTESIS
El significado adquirido por el cambio en el cuerpo y en la corporalidad de las personas con paraplejia y sus cambios, modificaría la visión que tenían de sí mismos y de su razón de ser.
MEDICION
Se realizó con la codificación y la descripción detallada de nueve constructos que constituyen los significados que otorgan las personas con paraplejia a los cambios en el cuerpo y en la corporalidad.
INDICES/VALORES
Cuatro relacionadas con los cambios en el cuerpo: cambiando la forma de moverse, lidiando con incontinencia, re-conociendo el nuevo cuerpo y cuidando el cuerpo, y cinco con los cambios en la corporalidad: siendo dependiente y recobrando la autonomía, cambiando la imagen de sí mismo, estableciendo una nueva manera de relacionarse, viviendo de una manera diferente la sexualidad y cambiando el rumbo de la vida.





Bibliografía:


Moreno, M. Amaya, P. (2012). Cuerpo y corporalidad en la paraplejia; significado de los cambios: Avances en Enfermería XXVII (1): 82 – 94. Universidad Nacional de Colombia.   

LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA, LIDER EN EL DESARROLLO Y RECONOCIMIENTO SOCIAL DE LA ENFERMERIA EN COLOMBIA.


Luis Miguel Hoyos Vertel
Enfermero, Magíster en Enfermería
Facultad de Enfermería
Universidad Nacional de Colombia
lmhoyosv@unal.edu.co 



La historia del hombre como ser social data desde la prehistoria, la cual se divide en dos épocas muy distintas; el paleolítico y el neolítico, períodos donde el hombre pasó de ser nómada a convertirse en recolector, agricultor y sedentario. Desde ese momento el cuidado estuvo enmarcado en la vida del hombre y la mujer, como el único medio de supervivencia cuyo único objetivo era perpetuar la especie.

Desde ese acontecer el cuidado siguió su evolución, liderado por la mujer, lo cual conllevo a que la iglesia promoviera la casa de brujas, y todo ese concimiento empirico en torno al cuidado, fuese destruido. Pero a pesar de todo el retroceso que coexistió con respecto al cuidado, se logró desplegar otros desarrollos como las matemáticas, la física, astronomía, química y biología, lo cual mostro grandes avances a partir de la ilustración, con ellos muchas ciencias entre ellas la médica logro mostrar un desarrollo en su marco científico y de conocimiento propio. Ya en el siglo XIX con el desarrollo de la era industrial en Inglaterra y en los países Europeos concomitantemente con el apogeo de la economía Norteamericana, hubo la necesidad de aumentar la calidad de vida de las personas y una de ellas era la salud pública, muy subestimada en dicha época, cuyo desarrollo formal tendría lugar a mediados del siglo XX en los países de América.

No obstante en el siglo XIX, Florence Nightingale desarrollaría el liderazgo en la construcción del cuerpo de conocimientos de la Enfermería moderna en Inglaterra, muy de la mano con Ethel Gordon Fenwich, quienes fueron las pioneras en la organización y profesionalización de la enfermería, como actores del sistema de salud, cuyos aportes a la epidemiologia, las ciencias sanitarias fueron muy transcendentales, para la industrial del cuidado de la salud en el mundo.

Ese mismo eco de desarrollo de la enfermería a finales del siglo XIX  e inicio del siglo XX, llego a muchos países de Norte, centro y sur de América, todos eran congruentes y pertinentes a las demandas de servicios que requería la población. Muchas ciudades de América estaban en pleno desarrollo de la urbanización, un crecimiento acelerado de las ciudades, mostraba la necesidad que muchos sectores vulnerables necesitaran asistencia sanitaria, entre ellos países con un alto desarrollo industrial como Estados Unidos, quien era el líder en la región en esta materia, así mismo ese igual desarrollo industrial con menos agresividad se vivía en México, Brasil, Colombia y Argentina. Esa misma necesidad trajo consigo el requerimiento y formación de personal médico competente para las tareas en materia de atención en salud de la población, pero a pesar de las exigencias de ese entonces el personal médico no era capaz de responder a las parvedades de una población. Con ellos la preocupación de la formación de personal de enfermería, competente, que fuese un apoyo incondicional para el personal médico.

En Colombia, el desarrollo de la enfermería en comparación con otros países de la región fue determinante para liderar el proceso de profesionalización en América Latina, este proceso en nuestro país se inició a principios del siglo XX, cuando la carrera de medicina entra en apogeo, y el perfil epidemiológico de la población Colombiana cambia por el traslado de personas del área rural al entorno urbano, ese mismo proceso se vivía en Estados Unidos, pero las perspectivas de vida, el desarrollo industrial era diferente, porque el desarrollo del sistema sanitario en ese país se organizo rápidamente, lo cual poco después mostro avances en torno a la salud publica y al cuidado de la salud, situación que en los países de America Latina, no tuvieron un desarrollo que impactase. Todos esos acontecimientos marcaron un punto de partida para el sistema sanitario de nuestro país, a pesar de que muchos médicos de ese entonces, reconocían el desempeño de las comadronas, parteras, enfermeras y demás empíricas, se percibía la necesidad  de requerir un personal de enfermería, idóneo, pertinente y preparado académicamente para las labores de apoyo, y actividades delegadas por los médicos, esta filiación era netamente médica, no se debía menospreciar ni discriminar la filiación conventual, cuya importancia fue ganada después de la retirada de los hermanos de san juan de dios a finales del siglo XIX.  Desde ese entonces el cuidado de los enfermos, fue liderado por mujeres, y con la llegada de las hermanas de la presentación, procedentes de Francia, al hospital san juan de dios.

Muchas de esas mujeres que prestaban su servicio eran caritativas, otras simplemente lo hacían como mecanismo de sentirse útiles, y que fuesen reconocidas en la sociedad Bogotana como filántropas. También habían otras mujeres humildes que se dedicaban al cuidado de los enfermos por deseo propio.
De ahí se parte de la filiación religiosa y la filiación medica de muchas mujeres, que posteriormente se crea la necesidad de formar enfermeras para las labores cotidianas de los hospitales y de la comunidad, como cambio en el perfil epidemiológico de la ciudad y del modelo salubrista de los Estados Unidos, y su influencia sobre América Latina.

Con la nueva exigencia del mercado y del modelo salubrista, se inicia el proceso proceso de formación de enfermeras en Colombia a partir de 1920, como respuesta a las escasez de estas en Bogotá y en las regiones remotas del país. Con la apertura de la escuela de comadronas y enfermeras al interior de la facultad de medicina de la Universidad Nacional, cuyo liderazgo y propuesta la inicio el consejo directivo de la Facultad de Medicina hacia el año de 1900, se inicia un proceso de formación de enfermeras, y un largo camino recorrido.

La instrucción dependía de las religiosas y de los médicos, quienes aportaban sus conocimientos de cuidados, anatomía, fisiología, partos, pediatría, puericultrua, también las religiosas tenían muy en cuenta la parte moral y ética, y sobre todo la parte religiosa y conventual, sin embargo la educación que propiciaba la escuela era laica. Asimismo se daba la oportunidad de escoger que tipo de formación requerían las mujeres, si el de enfermeras generales o se dedicaban a la medicina y cirugía. Los docentes elaboraban de los programas de las materias, proporcionaban las clases teórica, y todas las actividades de un tutor.

El reglamento de la escuela era de estricto cumplimiento, y de mucha exigencia académica, si un estudiante reprobaba materias, podía habilitarlas o incluso repetirlas, y si no lograba recuperar definitivamente era expulsado de la escuela, sin derecho a volver a ingresar. La escuela obligaba al estudiante a vivir dentro de los hospitales, centro de la experiencia formativa, con el fin de cumplir con el método pedagógico tradicional heredado de la influencia Francesa en la formación de enfermeras.

El Hospital San Juan de Dios, centro de formación para enfermeras y médicos de la época,  institución que estaba en pleno proceso de modernización y equipamiento en respuesta a las nuevas exigencias y avances de la medicina. Era el centro gravitacional en torno a la investigación, a los avances e instrucción del personal para la época, a pesar de todo su esplendor y su importancia por ser una de las instituciones mas antiguas del país y del continente, hoy su estructura se desmorona como un castillo de naipes, y la administración pública, y el estado no le han dado importancia a este tema de la recuperación del san juan de dios.

A inicios de los años 30, luego de la gran depresión, que sumió a Estados Unidos, y Europa en una de las peores crisis económicas, las políticas de salud publica en Estados Unidos, se direccionaron hacia América Latina, puesto que su modelo salubrista había prosperado enormemente en materia de condiciones de salud, y su preocupación por el resto del continente, dio una oportunidad a la enfermería colombiana para incursionar de lleno en la salud pública, dando como resultado la presencia de enfermeras capacitadas en las campañas sanitarias, de asistencia pública y protección infantil en atención domiciliaria, en dispensarios, consultorios, salas cunas y demás instituciones de asistencia social, esto fue un gran avance para la ciencia del cuidado, y evidencia de ellos es que hoy en dia, el sistema sanitario y de la salud publica de nuestro pais, es liderado por enfermeras y enfermeros.

Con esta experiencia en la formación y este avance en la incursión de la enfermería en el ámbito social y de salud pública, se tomó como modelo de formación, en ambos escenarios de práctica profesional, no solo la hospitalaria, sino que era un enfoque diferente, el cual le dio un pensamiento mucho mas amplio a la profesión, y su importancia para el futuro sistema de salud de Colombia y el mundo. Con el inicio de los programas de la Escuela de Comadronas y Enfermeras y la de Enfermeras Visitadoras, no solo beneficiarían a la capital, sino a otros lugares del país, era un proyecto nacional.
En febrero de 1937, inició labores académicas la Escuela Nacional de Enfermeras, la cual perduro 8 años, desde 1937 hasta 1944, antes de culminar la segunda guerra mundial. Esta nueva escuela fue la respuesta a la organización y restructuración administrativa, física de la Universidad Nacional de Colombia, y de la inclusión de la mujer a la vida universitaria, y a la educación superior, que concordaba con la nueva formación de enfermeras, y del resurgimiento del movimiento feminista en el país. Este proceso le dio la oportunidad a la enfermería para formarse con bases científicas, por las exigencias del medio de ese entonces, y que dicho perfil profesional y ocupacional no solo fuese netamente de colaboración con el médico, sino que desempeñase en labores administrativas, y de dirección en hospitales.

La escuela se organizó y concreto con el apoyo de la Universidad Nacional y el Hospital San José Sociedad de Cirugía de Bogotá, pero con el direccionamiento de la Universidad a cargo de Helena Samper Gómez, y la enseñanza teorica estaba a cargo de los médicos y de la sociedad de cirugía, la hermanas de la Caridad, encargadas de los servicios hospitalarios, y las prácticas clínicas les brindaban apoyo a los estudiantes, tenían turnos rotativos en el hospital, la tesis de grado era individual. Esta nueva tendencia y convenio con la sociedad de cirugía, beneficio a la carrera consolidándola en su marco de conocimiento científico, y sobre todo por el aporte que tanto la Universidad Nacional como la sociedad de cirugía, beneficiaria a ambas instituciones y sobre todo a la sociedad, puesto que seria un gran despliegue de la investigación y el desarrollo de la cirugía en el país, contando con un personal idóneo y preparado en esta materia.

Con la separación de la enfermería de la filiación conventual a la filiación médica, la enfermería inicia un nuevo proceso, donde abarca muchos ámbitos del cuidado de la salud, entre ellas la salud publica, por lo cual la Oficina Sanitaria Americana y la Fundación Rockefeller, recomendaban la que la formación de las enfermeras también abarcara la salud publica, de manera que estas se puedan desempeñar en el ámbito social y comunitario, lo cual condujo a contratar dos enfermeras estadounidense; Helen Howitt y Johanna Schwarte, y con ellos se logro reorganizar el sistema educativo de la escuela nacional de enfermeras de la Universidad Nacional. Esta nueva estrategia y método académico y formativo, logro convertir a la enseñanza de la enfermeria en la Universidad Nacional de una forma laica y separándola de sus anteriores tendencias conventuales, influencia Francesa.

Luego de todos estos acontecimientos, nace la Escuela Superior de Enfermeras, de la Universidad Nacional, en el año de 1943, cuyo resultado se debe a la intervención de la Oficina Sanitaria Americana y la Fundación Rockefeller, los cuales tenían como misión reorganizar los sistemas educativos de América Latina a través de una campaña de instrucción formativa en salubridad. Pero a pesar de todo ello, se llego a la conclusión de que las estudiantes no tenían una formación básica pertinente, lo cual se evidenciaba en la práctica clínica y en la calidad de los profesionales. Entonces se logró determinar que las aspirantes debían ser bachilleres, o normalistas, para asa garantizar que las egresadas fuesen de calidad, este hecho hizo que se organizara la escuela con el apoyo del ministerio de trabajo, higiene y previsión social. En 1951 la escuela superior de higiene y la escuela nacional superior de enfermeras, pasa a la Universidad Nacional. Con todo esto se logro que nuevamente la escuela pasara a manos de la universidad y lograra su introducción al campus universitario. De este modo se reorganiza el sistema académico de la escuela, con gran expectativa sobre las experiencias formativas en hospitales y clínicas. Tambien se hizo evidente que la orientación de la investigación de tesis proyectara hacia la sanitaria y la salud publica, hecho que siempre marco a la facultad.

Hacia mediados del siglo XX, las enfermeras pudieron acceder a programas de posgrado como la Especialización en Salud Publica, y la de Obstetricia ofrecida por la escuela de salud pública de la Universidad Nacional, proyecto liderado por enfermeras de la Universidad. Para esa misma época se funda la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia,  adquiriendo su condición sindical, lo que la llevó a desempeñar un importante papel en la reglamentación de la ley del ejercicio de la enfermería, un gran aporte a la profesión y su reglamentación.

Ya la escuela para ese entonces tenía una gran demanda académica, y por tener una gran influencia Norteamericana, debía responder a las necesidades cambiantes del sistema sanitario y de la formación de las enfermeras, por lo cual muchos docentes de la Facultad fueron a estudiar posgrados, especializaciones,  Maestrías, Doctorados en Estados Unidos, y que estas docentes fueran proyectando el nuevo futuro del sistema académico para enfermería al interior de la Universidad Nacional, y de esta forma liderando esa iniciativa en el país, cuyo resultado se vive hoy en día, la Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional, siendo el órgano educativo de mayor prestigio en el país,  con mayor número de producción académica e investigativa, con mayor influencia y de referencia obligada para las demás facultades del país y de Latino América.




Lecturas Consultadas


Villalobos de, MM. (1988). ENFERMERIA, DESARROLLO TEÓRICO E INVESTIGATIVO. Santafé de Bogotá: Universidad Nacional de Colombia.

Gómez, C. Munar, C. Parrado, Y. Et al. (2011). Tres escuelas una historia, Formación de enfermeras en la Universidad Nacional de Colombia 1920 – 1957. Universidad Nacional de Colombia. Santafe de Bogota.



domingo, 16 de marzo de 2014

EL ORIGEN DEL CUIDADO; UN MECANISMO DE SUPERVIVENCIA DE LOS SERES VIVOS PARA PERPETUAR SU ESPECIE.


Luis Miguel Hoyos Vertel
Estudiante de Maestría en Enfermería
Universidad Nacional de Colombia Sede Bogota

 El cuidado se ha venido desarrollando desde épocas remotas con la idea de conservación de las especies y los seres vivos. La prehistoria suele tener dos fases englobadas así: el paleolítico y el neolítico; dos etapas muy diferentes, en las que el hombre pasó de ser cazador y recolector nómada a agricultor y ganadero sedentario. Pero más allá de conservar la especie, el cuidado tuvo  un significado amplio, holístico en la vida del hombre  y de los animales, porque  de ese significado dependía  la supervivencia de ellos; como especie, como ser humano y como ser sociable. El cuidado es inherente a la idea de la supervivencia con el mundo exterior, de ese actuar dependían muchas de las actividades que hombres, mujeres, animales debían hacer para conservar su misión en el mundo; promover la vida. Las características biológicas fueron determinantes en la distribución de las actividades de las sociedades primitivas, la división de trabajos como que hacer diario, marco la diferencia en el rol de la mujer y el hombre, en el diseño del cuidado de su ser, de su vida. Desde esa perspectiva el cuidado no era más que una estrategia de supervivencia, un modo o método que usaban en todos los aspectos de la vida cotidiana, desde la cosecha, caza, alimentación, cobijo, bienestar hasta cosas tan mínimas prioritarias  como las necesidades básicas e higiénicas.

El enfrentamiento del mal marcaba una tendencia en el cuidado, puesto que era la única alternativa que tenía el hombre para enfrentar lo que aquejaba. El mal muchas veces era considerado un castigo divino, y a pesar que las sanadoras que en su mayoría eran mujeres, curaban y sanaban a muchos hombres, pero su actividad era condenada por ser considerada como un mecanismo de intervención diabólica de las acciones que dios tenia para los hombres. 

La mujer siempre ha tenido una característica principal; el amor al prójimo, esa figura y pensamiento siempre ha permanecido por siglos y siglos en la filosofía femenina, de esa misma nace la idea del cuidado, aunque el cuidado como se ha expresado, es considerado como un instinto de cualquier ser vivo, animal o humano, desde esa idea surge la necesidad de enfrentar el mal, un mal que aqueja al hombre; la enfermedad. La mujer siempre ha sido conocedora de los secretos de la naturaleza, de las plantas, ella es la que tiene un mayor contacto con el mundo exterior, es la que está pendiente de los cambios en los astros, en las estrellas, el universo, sabe que tiempo necesitan las frutas, las plantas para su maduración y para su utilización adecuada, sin que le cause daño a nuestro ser y cuerpo, de esa misma experiencia florece la sanación, ese empirismo que fue practicado por femeninas era transmitido de madres a hijas, de abuelas a nietas, de vecinas a otras mujeres, de campesinas a otras, y de ese modo la mujer intervino directamente en el mal.

Pasaron miles de años, siglos para que el hombre se adueñara de ese saber que habían desarrollado las mujeres sin la utilización de teorías ni saberes, sino por el mismo empirismo, que posteriormente se convertiría en un saber. Con el surgimiento y florecimiento de la iglesia medieval, se inicia un apoderamiento del conocimiento, impidiendo su avance y del manejo del pensamiento de las personas. Ese suceso puede ser conferido con la novela de George Orwell; 1984, publicada en 1948, donde el gran hermano era la figura omnipresente, que cuidaba y vigilaba el pensamiento de las personas, de igual forma lo hizo la iglesia católica durante siglos. Desde ese mismo momento con la idea del eurocentrismo y el apogeo de la iglesia católica apostólica romana, el mundo sería testigo de una de las hecatombes más destructivas, considerándose en un daño irracional, incalculable que estallo a mediados del siglo XIV.

La iglesia católica era una institución machista, que poco a poco fueron desencadenando odio, misoginia y un temor del pueblo con la idea de un dios omnipresente, que hasta el día de hoy no sabemos de su real existencia. La iglesia católica marco el inicio de la misoginia, una cruel y traumática situación que hoy en día nos aterroriza por los horrores que se causaron en esa época de condenación y violación de los derechos humanos de la mujer, como ser humano, y como ser viviente. La iglesia lidero la caza de brujas, la cual surgió por la necesidad de exterminar a la mujer como sanadora, porque era considerada una actividad que solo los hombres debían ejercer, siempre basándose en la idea mítica, maquiavélica y aun no justificada del jardín del edén, ese hecho era la justificación para castrar a la mujer desde todo punto de vista, inclusive por el mismo conocimiento desarrollado por ellas, con base a su experiencia e investigación.  Muchas de esas brujas, curanderas, parteras utilizaban analgésicos que hoy en día se manejan en las casas comerciales de las farmacéuticas para mitigar el dolor de parto y de otros tipos, mientras las parteras tenían un sentido de cuidado humanizado, idea desarrollada después por J. Watson a finales del siglo XX, como método de apaciguar el dolor ajeno, situación que la iglesia católica no tolero ese pensamiento, sino que promocionada la idea del dolor del parto, “la mujer debe parir con dolor”, como castigo según lo sucedido en la mitología del jardín del edén, de acuerdo a lo narrado en la biblia.

La mujer curandera era la única que tenía conocimientos de la naturaleza, de pociones, conocía los secretos de las plantas, de los preparados, ella con ese empirismo logro dominar por mucho tiempo el cuidado, a través de su actividad. De esa misma actividad nace la idea del cuidado practicado por varones, pero a pesar de que esta era difundida por la iglesia católica, tenía precarios conocimientos, mientras las curanderas tenían un alto desarrollo de su actividad, de conocimiento, experiencia, en cambio la formación de los sanadores hombres;  posteriormente medicina, era con base a los prejuicios y doctrinas de la iglesia medieval, que por su dominación nunca logro florecer, puesto que la mujer tenía todos estos conocimientos desde hace muchos siglos, dominaba el mercado de la curación-sanación, y la iglesia no era desconocedora de esa situación, hasta el siglo XVI, donde se inició una persecución a las sanadoras; la caza de brujas, como una repercusión al fracaso de la medicina y el cuidado practicado por varones, que promocionaba la iglesia. Muchos de lo sanadores que formaba la iglesia en su mayoría sacerdotes, no tenían conocimientos tan amplios como las curanderas y las brujas, tenían muchos fracasos en su quehacer y dicho fracaso siempre era atribuido en las brujas o curanderas.

El conocimiento del médico clérigo, era básico, solo podían acceder a información que manejaba la iglesia y no permitía el uso del método científico, es decir el empirismo. Solo usaban la fe como medio para sanar a las personas, mientras que las curanderas usaban la naturaleza para tal fin. Por esa razón la práctica de la mujer como sanadora se prohibió, y como efecto la caza de brujas se desarrolló, fueron miles de mujeres sacrificadas por la iglesia medieval, al ser acusadas de daño a la humanidad. Fue una mutilación de los saberes de la medicina y de la enfermería de hoy en día, fue un daño irremediable en términos de desarrollo del mundo y de la salud. Esta hecatombe científica como se describió anteriormente puede ser comparada con la guerra fría en el siglo XX, época de 1945 hasta la caída del muro de Berlín en 1989 y la absurda carrera armamentista, al ser considerada una de las peores equivocaciones del ser humano al igual que la caza de brujas, pues la inversión económica, fue exorbitante incalculable, con la cual se podía haber salvado al continente Africano de la hambruna que se vive hoy en día y el desarrollo científico se hubiese florecido mucho antes.

Después del exterminio de la mujer curandera, sigue practicando esta actividad, pero nunca con la misma libertad con la que se desarrolló desde épocas milenarias, el varón se apodero de todo el conocimiento que la mujer había perfeccionado, incluso a pesar de que el conocimiento femenino fue rechazado, en última instancia fue adoptado, y de ahí inicio un nuevo punto de partida para la medicina, cuyo inicio lo lidero la mujer. El hombre inicia el desarrollo de la medicina, arrebatado de la mujer, junto con la iglesia católica, pero en manos de esta institución no tuvo un gran avance. Con el oscurantismo y con la manipulación del pensamiento por parte de la iglesia se da un estancamiento del desarrollo social, político, económico de la humanidad. Solo hasta la idea de la ilustración y del método científico, se da un inicio y marca un punto de inicio la medicina moderna, pero este inicio o más bien avance de esta ciencia no se da por sí sola, sino por el desarrollo del conocimiento científico de la química, las ciencias, la biología y la física.

Al excluir a la mujer de toda participación en la sanación desde mucho siglos, después de la caza de brujas, la mujer sigue con la idea de cuidado, pero con una perspectiva diferente, por la consagración de su quehacer como protectora innata del hombre, de sus hijos, al ser una característica de la hembra, quien más para proporcionar cuidados sino ella.

La mujer participaba de la maternidad de ella misma y de otras, y de sus cuidados, transmitía estos conocimientos de obstetricia a otras mujeres, ella era la única que podía saber y experimentar, por ello se convirtieron en parteras, comadronas, matronas, ello la diferenciaba de las curanderas, porque era una situación que solo ellas conocían, por la misma experiencia de su cuerpo, desde esa idea la iglesia y el hombre nunca pudo intervenir hasta más tarde con el desarrollo de la obstetricia por los hombres. No obstante la mujer siempre estuvo involucrada en la maternidad, lo que hoy en día es una herencia para la enfermería moderna, sobre todo en los países desarrollados, y en desarrollo, como México, Brasil.

Luego con el desarrollo de la medicina, esta ciencia necesitaba una auxiliar, o una persona que lo acompañara en todo ese proceso del cuidado, sobre todo porque tenían múltiples tareas, de ello nace la idea de la enfermera, aunque era un actividad que no tenía remuneración, sino como una acción socia de caridad, por la misma directriz de la iglesia católica, participando activamente en esta calificación, nuevamente pregonando el machismo y la supremacía del hombre como género. A pesar de ello la mujer siempre se caracterizó por su humildad y su lealtad. Ese fue el punto de partida y de separación de dos tipos de cuidados totalmente diferentes, aunque con una misma esencia y coyuntura.

La iglesia extendió la idea de que la enfermería debía ser un servicio no remunerado, lo que hacía que muchas enfermeras fueran condenadas al fracaso económico y al no crecimiento económico. Esto respondía a un pensamiento de servicio gratuito, que se debía ofrecer sin ningún cambio económico, porque era el amor al prójimo, a la gente que más lo necesitaba, esa filiación conventual fue la que marco en una época la enfermería como un servicio de atención a los más necesitados, a los pobres, a los miserables.

Se habló de una diferenciación de las enfermeras del ámbito hospitalario, a una enfermeras visitadora, ambos grupos se caracterizaban por tener vocación de servicio, y no eran remuneradas, y de cierto modo la medicina necesitaba un personal que cuidara de las actividades que ellos realizaban, y encontraron en la mujer ese ideal, pero a pesar de todo eso, siempre fue desvalorizada, desmeritada, frente a la floreciente ciencia médica, muchas veces se consideró que la enfermería era un oficio o quehacer de tercera categoría, que no debía preguntar, que no debía asesorar, solo obedecer lo que se indicaba. Esto fue un atraso para la enfermería en el  desarrollo de su cuerpo de conocimiento, y a ello se le suma que la mujer era la única persona que podía realizar esta actividad, era peor aún por la misma discriminación que muchas instituciones promulgaban. Solo hasta la segunda guerra mundial la mujer hace ver su participación en el mundo laboral, como enfermeras. Desde ese momento hubo una separación que mucho antes ya se había dado en diferentes sitios de Europa y Estados unidos, sobre todo por la necesidad de ese personal en los hospitales y por la demanda de cuidado que requerían los colectivos, en épocas de gran tensión mundial como lo fue la I y II guerra mundial y con acontecimientos como la epidemia de la poliomielitis.

Con este proceso de una demanda de cuidados, da la oportunidad de la mujer para ingresar en el sistema sanitario, fue la única oportunidad y opción que tuvo la mujer, luego de haber sido rechazada en las facultades de medicina de muchos países Norteamericanos y Europeos.  Con el avance de la medicina, siempre iba de la mano el cuidado, y por ende enfermería, aunque era considerada una vocación y no un oficio, y mucho menos una profesión. Cuando Florence Nightingale se inclinó por la enfermería, a pesar de que era una mujer de clase alta, muy acomodada, decidió emprender el desarrollo de esta labor, implemento medidas con respecto al entorno y adecuación del espacio, como medida sanitaria y de mejoría de la salud de las personas. Muchos libros de enfermería y medicina la destacan por sus aportes a la ciencia. A pesar de todo este proceso que muchos años después fue valorado, en el tiempo que vivió Nightingale, no fue tenido en cuenta; fue subestimado y no valorado.

Con el surgimiento de Ethel Gordon Fenwich, en la Enfermería moderna, esta tuvo un nuevo rumbo, este nueva enfermería, debía ser considerada una profesión, un oficio que solo mujeres de alta clase debían realizar, este método postulado de Ethel, era una estrategia para valorar el trabajo de enfermera y al mismo tiempo una forma de discriminar a las mujeres que no tenían estudios en enfermería, o que solo lo hacían por vocación o por no tener otra actividad, en su mayoría era mujeres pobres de clase baja. Fenwich y Nightingale, tenían muchas cosas en común, entre ellas era unas mujeres consagradas, de alta sociedad, adineradas, con diferente filiación, una de filiación médica y otra de filiación conventual, pero muchas veces tenían contradicciones en sus pensamientos, porque Nightingale suponía que enfermería, era una labor social, con tendencia al pensamiento altruista, que pregonaba la iglesia, no obstante Fenwich, también tenía esa idea de vocación, altruista, solo que esa vocación necesitaba ser considerada profesión, paga como mecanismo de autonomía de la mujer, situación que siempre fue la lucha constante de ella, y una perseverancia que siempre la caracterizo, y gracias a esa lucha, hoy la enfermería es una de las ciencias líderes en el sistema sanitario.

El origen de las prácticas de cuidados, va ligada a la conservación del grupo, como un intento de asegurar la supervivencia y perpetuar la especie, ese mismo cuidado se ha venido desarrollando paralelamente a otros desarrollos sociales, culturales, industriales, políticos originando en las últimos siglos profundos cambios en los modelos y teorías del cuidado de la salud; la enfermería como ciencia y profesión sanitaria, y un componente importante de la atención de la salud y en el sistema de suministro de esta, se ha visto significativamente afectada por los cambios en la industria del cuidado de la salud. Además, la enfermería ha sido y continuará siendo una fuerza importante en la configuración del futuro sistema del cuidado de la salud en el mundo, para que ese liderazgo sea nuevamente tomado como lo fue hace miles de años por las curanderas, y el método de ese proceso de liderazgo debe basarse en la atención primaria en salud, cuya causa está en pleno desarrollo. Hoy en día los sistemas de cuidado de la salud son liderados por enfermeras y enfermeros, por lo cual ese liderazgo debe ser instruido a los estudiantes de pregrado, posgrado, maestrías y doctorado en enfermería, para que nos empoderemos de un sistema donde un 70% del personal es perteneciente a la enfermería, de una industria manejada por la medicina.

  
LECTURAS CONSULTADAS.



Colliere, M. (1993). Promover la vida. Mc Graw hill-interamericana. Madrid.  

Ehrenrehich, B. Deirdre, E. (1973). Brujas comadronas y enfermeras, una historia de sanadoras. La sal. Barcelona.

Griffon, D.P. (1995). Construyendo el edificio, Ethel Fenwich y el registro estatal. Departamento de Historia, Universidad de Nuevo México. USA.

Castrillon, M. (1997). La dimensión social de la práctica de enfermería. Universidad de Antioquia. Medellín.

Velandia, A. (1995). Historia de la Enfermería en Colombia. Universidad Nacional de Colombia, Bogota.